Santo Domingo. Una pareja de ancianos lleva varios meses viviendo debajo de una mesa del mercado de Cristo Rey de la Capital.
No se trata solo de una mesa en la que venden sus productos para ganarse la vida, sino las pocas migajas para mitigar en parte el hambre, esto es además el lugar donde viven Juana Bautista de 64 años y su esposo Luis de Jesús Escolástico de 74.
Esto que solo es comparable con una pocilga, sirve de alojamiento a esta pareja que por falta de dinero para continuar pagando la casucha donde vivían en el sector del Caliche, fueron sacados y no les quedó otra alternativa que refugiarse debajo de esta mesa.
Con 45 años de matrimonio, Juana y Luis nativos de la Comunidad La Atarazana de Pimentel solo cuentan con harapos, una colchoneta envuelta en lodos que le sirve de cama y algunas vacijas para cocinar.
De sus hijos, solo dice que tienen cinco, pero es como si no los tuvieran. Ellos hacen sus vidas totalmente ajenos a las circunstancias en las que viven sus progenitores.
Con una condición de salud deplorable y un medio ambiente totalmente infrahumano, solo la gracia de Dios ha permitido que este anciano siga con vida.






0 comentarios:
Publicar un comentario